Foto

La cámara de Alberto, los carros viejos y un avión

avionEsta es una historia de casualidades, de una foto de azules, de una destartalada máquina de fotografiar y de un clic histórico.  La cuenta Orlando Barría, la protagoniza Alberto Reyes, aka Yander Zamora.

Alberto (Yander Zamora), es un joven fotógrafo cubano, que carga siempre encima un equipo fotográfico muy sencillo, tan sencillo como él. Una pequeña cámara Nikon y un humilde lente 18-70, bastante desbaratado, fue todo lo que usó Alberto para tomar la que sería la más simbólica y sin duda, la mejor imagen de la visita del presidente Obama a Cuba, una imagen ante la cual editores de todo el mundo pusieron su mirada y no dudaron en llevarla a la portada de sus medios.
Tres viejos automóviles de los años 50s estacionados en una calle y sobre ellos el enorme y todopoderoso Air Force One a segundos de tocar el suelo de La Habana, eran los elementos que componían el cuadro, de lo que ha sido un gran momento que ya forma parte de la historia.
Mientras compartimos unas cuantas “Bucanero“, y hablamos de fotografía, de cámaras, de resolución y revolución, me va contando detalles de su captura.
Todo lo que rodea esta imagen es de tanta sencillez que incluso fue distribuida sin crédito, sólo llevaba por autor un insignificante “Stringer“. Pero ante el hecho de volverse viral en las redes y favorita en los grandes medios, la Agencia que la distribuyó tomó la buena decisión de pasarla nuevamente al hilo, esta vez con nombre.
Pero lo más destacable de esto es que “Alberto” posee un gran talento y disciplina, y es eso lo que lo llevó a elegir el lugar preciso. El encargo era otro, él debía tomar el automóvil de Obama cruzando por la ruta de Boyeros, pero debido a la gran seguridad fue imposible y como ante la falta de autos, buenos son los aviones, agarró su motocicleta y rápidamente fue a buscar el sitio correcto. A dos cuadras del aeropuerto se encontró con los viejos carros estacionados y con un par de aviones de la avanzada presidencial atravesando el cielo, con los cuales pudo probar el disparo …. después sólo era cosa de esperar al famoso Air Force One.
En un evento donde se palpaba todo el poder de Estados Unidos y de Cuba, donde había tanto despliegue de medios y de estrellas de la fotografía, como Peter TurnleyMauricio Lima o Pete Souza, es muy inspirador saber que “la imagen” del acontecimiento la hizo un tal “Stringer”.

(Orlando Barría / La Habana. Marzo 2016)

¿Qué es un stringer?

 

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literatura

Todo un futuro por delante

stop

Había estado mucho tiempo enfermo. Cuando llegó el día de salir del hospital, apenas sabía andar, casi no recordaba quién era. Haga un esfuerzo, me dijo el médico, y en tres o cuatro meses volverá a habituarse a las cosas. No le creí, pero de todos modos seguí su consejo. Me habían desahuciado, y ahora que había desbaratado sus predicciones y seguía misteriosamente con vida, ¿qué otra cosa podía hacer sino vivir como si tuviera todo un futuro por delante?

Paul Auster. La noche del oráculo.

La foto es de Bethany Legg

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series

The wire: Narcos y polis

Si la primera temporada desarrolla el argumento del conflicto entre polis y cacos de manera apasionante, la segunda lo extiende, centrándose en el puerto B’more, el contrabando de mercancías y los oscuros proveedores de droga. En la tercera temporada, la serie enfoca a los políticos de la ciudad. En la cuarta aparecen los niños de los barrios bajos y también Marlo y sus matones. La quinta temporada, en la que los medios de comunicación pasan por la lupa del guionista, consigue enlazar todas las anteriores y ofrece un desenlace magistral.

Juan  José Gomez Cadenas. Lacedemonios. JotDown 2.

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psicologia

La verdad del zodiaco

gafasEl psicólogo Bertram Forer pidió a sus alumnos que completaran un test de personalidad. Posteriomente les entregó una hoja de papel que contenía una reseña de su personalidad basado en el resultado de la prueba. Les insistió en que examinaran cuidadosamente la descripción y que levantaran la mano si creían que el test reflejaba bien su personalidad:

Tienes necesidad de agradar a otra gente y que te admiren, y a pesar de ello tiendes a ser autocrítico. Aunque tienes algunas flaquezas, generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una gran capacidad potencial que aún no la has explotado a tu favor. Por fuera te muestras disciplinado y con autodominio, pero tiendes a ser aprensivo e inseguro en tu intimidad. Por momentos sientes serias dudas acerca de si tomaste la decisión correcta o hiciste lo que debías. Prefieres una cierta cantidad de cambio y variedad y te sientes insatisfecho cuando estás restringido o limitado. También estás orgulloso de tener un pensamiento independiente y no aceptas las afirmaciones de los demás sin una prueba satisfactoria. Pero te has dado cuenta de que no es inteligente ser demasiado franco al revelar cómo eres a los otros. Por momentos eres extrovertido, afable y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, cauteloso y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser poco realistas.

Tras leer la descripción, los alumnos de Forer fueron levantando uno a uno la mano y con el paso de los minutos, prácticamente toda la clase tenía su mano al aire. ¿Tú también te sientes reflejado en esa descripción?

PD: Forer recurrió a un libro de astrología y seleccionó unas diez frases de diferentes signos del zodiaco para elaborar el texto.

La foto es de Dayne Topkin en Unsplash

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literatura

Te’n vas i ja està

airport

al final amb la maleta plena de trastos inútils que havies d’haver aprofitat per tirar i et descuides el més important, ficar-t’hi tu perquè jo te la dugui i t’acompanyi fins l’aeroport, pujar amb tu al control de la guàrdia civil i besar-te com un amic, res, pensant que ets a una maleta facturada i estabornida per unes cintes invisibles i dunlop, però tu allà fora també i mirar-te bé una altra vegada, la darrera segur, molt tranquils, que tu ets a la maleta i que te’n vas amb tu, que quan arribis a l’aeroport més enllà del cel atlàntic et recolliràs i obriràs un poquet la cremallera, i entre caramulls de camisetes velles i bragues mig gastades et veuràs la cara adormida que jo t’he vist tantes vegades i tu mai. ja ho sé que l’amor només és una hormona, no sé si exactament una hormona, però que s’acaba per això, perquè se’ns fon a la sang igual com la teva imatge es perd a la terminal i ja ni ets tan alta ni tan intel·ligent.

Joan Miquel Oliver. El misteri de l’amor.

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literatura

El amor según Chirbes

paris

Bromeaba, le tomaba el pelo, me reía mientras caminábamos por el sendero de grava. Se prestaba al juego. Colaboraba buscando alguna anécdota divertida que hubiéramos compartido. Se le animaban los cortos pasos de viejo. Las tardes en que me acerqué a verlo al Hôpital Saint-Louis parecía que cicatrizaba la herida que habían dejado nuestros desencuentros (maintenant, on s’aime comme des bons amis), y que incluso quedaba en suspenso la enfermedad. Un halo inocuo flotaba entre los rayos del sol de invierno del que habiamos disfrutado sentados en un banco del jardín. Pero cuando llegaba el momento de la despedida, se plantaba inmóvil ante la puerta y fijaba en el vacío aquellos ojos amarillentos que se le encharcaban, los dos sabíamos que la tregua había concluído: ni el mal renunciaba a su trabajo, ni mis visitas le producian consuelo. Lo decía su amiga Jeanine: sufre cuando te ve, le traes los recuerdos, echas sal en la llaga. Me marchaba de allí sin volver la cabeza y buscaba alguno de los bares de République para tomarme un par de calvados.

Descubrí tarde a Rafael Chirbes y lo hice a partir de ‘Crematorio‘, una historia sobre las verguenzas de la corrupción, que habla de la delgada línea entre existente entre el poder y la corrupción, de amistades peligrosas, del auge y la caída, una historia del Levante, de esa realidad que siempre ha existido y que solo hace unos meses ocupa las páginas, las imágenes y los minutos de los grandes medios.
Para mi Chirbes era hasta hace poco, un cronista de la España ácida, un tipo que ponía la lupa y despertaba conciencias, si es que en algún momento se lo había propuesto.
Acudí a ‘Paris-Austerlitz‘ sabiendo que era una novela póstuma, de esas que reposan en un cajón y que durante un par de décadas se retoman, se corrigen, se amplían, se tachan palabras y se reescribe. La sorpresa es comprobar ese registro que no esperaba, esa historia que podría ser autobiográfica, pero que no importa que lo sea.
En la novela, Chirbes nos describe el amor como una trampa mortal sin matices y desde todos los ángulos. Es la historia de la relación entre un joven pintor y un trabajador de una fábrica, una relación delicada y cruda donde el privilegiado lector observa las precisas descripciones de Chirbes desde una particular mirilla, desde la que se sorprende, siente envidia y se indigna.
En 153 páginas, nos cuenta una historia que seguramente es la suya y no nos deja indiferentes. Parece ‘Paris-Austerlitz’ el armazón de una gran novela inacabada que se resuelve sin pausas en las últimas cinco páginas. Son las prisas de la vida, las de la muerte o las de ese amor que sabemos imposible desde el primer momento.

La foto es de Rob Potvin via Unsplash

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