literatura

Quien nada comprende, nada vale

frutillas

Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. Quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve… Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor… Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas, nada sabe acerca de las uvas.

Paracelso

la foto es de Maria Shanina vía Unsplash

 

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personal

Un kilómetro más

vintage

Si casi no recuerdas el último, cómo vas a recordar los anteriores, hace diez, veinte, treinta o más años. A veces en la memoria aparece una imagen y tratas de conectarla con el pasado, fotos en blanco y negro que adquieren movimiento y que difícilmente se localizan en el tiempo o en el espacio.
Ya pasaron los momentos de vértigo, de soñar con caídas desde muy arriba, de pensar que llegabas tarde a todos los sitios, una permanente sensación de angustia que solo se disipaba cuando los ojos se abrían.
La vida puede ser eterna en cinco minutos y muchas veces en menos. Todo va deprisa: sueñas, piensas, amas y vives, en ocasiones por ti, pero tantas veces por otros que nunca sabes donde está el término medio, ese punto en el que tú no eres tú para ser una parte de los demás.
No hace falta mirar hacia atrás para sentir la plenitud, esa sensación que está a salvo de las pequeñas dudas, ese momento en el que se detiene el tiempo y en tu cabeza resuenan conversaciones que seguramente alguna vez se produjeron.
Hace tanto que no sé si fue ayer, falta tanto que espero que no sea mañana. El objetivo es simple: disfrutar de momentos y de personas por ese camino que trazas cada día y al que hoy sumo un kilómetro más. Gracias.

Francisco Ávila. Margaritas caprichosas

La foto es mía.

 

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Foto, literatura

Mai no serem a prop d’aquells qui estimem

isla

Mai no som infinitament lluny d’aquells qui odiem. Per la mateixa raó, doncs, podríem creure que mai no serem absolutament a prop d’aquells qui estimem. Quan em vaig embarcar ja coneixia aquest principi atroç. Però hi ha veritats que mereixen la nostra atenció, i n’hi ha d’altres amb les quals no ens convenen els diàlegs.

Albert Sánchez Piñol. La pell freda.

La foto es de Mikkel Schmidt 

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literatura

Sube o baja según se va o se viene

rulfo

Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría, pues ella estaba por morirse y yo en un plan de prometerlo todo. «No dejes de ir a visitarlo -me recomendó. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dará gusto conocerte.» Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo aun después de que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas.
Todavía antes me había dicho:
No vayas a pedirle nada. Exígele lo nuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dioEl olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro.
Así lo haré, madre.
Pero no pensé cumplir mi promesa. Hasta que ahora pronto comencé a llenarme de sueños, a darle vuelo a las ilusiones. Y de este modo se me fue formando un mundo alrededor de la esperanza que era aquel señor llamado Pedro Páramo, el marido de mi madre. Por eso vine a Comala.

Era ese tiempo de la canícula, cuando el aire de agosto sopla caliente, envenenado por el olor podrido de la saponarias.
El camino subía y bajaba: «Sube o baja según se va o se viene. Para el que va, sube; para él que viene, baja
-¿Cómo dice usted que se llama el pueblo que se ve allá abajo?

Juan Rulfo. Pedro Páramo

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literatura

Periodista joven e inconsciente

diaris

Para disfrutar del oficio de periodista conviene ser joven y un poco inconsciente, como para enamorarse o firmar una hipoteca.  El envejecimiento trae consigo la duda, el cinismo y la decepción. Se trabaja igual, quizá mejor, pero todo es menos divertido.

Enric González Historias de Nueva York.

La foto es de Matt Popovich

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