educacion

Pequeños dictadores

escolaEn el inicio del curso en El Pinell de Brai (Terra Alta, 1053 habitantes), solo seis de los 55 alumnos de la escuela César Martinell asistieron los tres primeros días a clase.
No fue a causa de ninguna intoxicación masiva ni de ninguna enfermedad contagiosa, sino por los padres y las madres de P3, P4 y P5 denunciaron “cosas a mejorar” en el método de trabajo de las profesoras de educación infantil, pedían “un compromiso real“, denunciaron “poca vida en la clase” porque había “pocos murales, manualidades, trabajos expuestos” y los padres (y las madres) no entendían “el objetivo de hacer fichas y deberes” como habían decidido las profesoras.

Creen los padres que es necesario “realizar más salidas (del centro) aprovechando el entorno rural” y consideraban entrar en detalles como que era conveniente beber agua de la fuente y no del grifo. Proponen que las madres (y los padres) puedan entrar en el aula los primeros días del curso para acompañar a los niños y también pedían “más flexibilidad horaria en las entrevistas” con las profesoras. El resumen es que el AMPA fijaba como objetivo que las maestras se adaptaran al “plan de trabajo” impuesto por los padres.

Que los padres intenten inmiscuirse en el proyecto educativo de una escuela es un perversión que se genera al confundir los papeles. Seguramente el problema va más allá de la escuela, se genera en casa. Estamos alimentando el ego de pequeños dictadores, elementos educados en el ‘laissez faire, laissez passer‘, con el único objetivo de que no protesten.  ¿O es que acaso nadie ha tenido que sufrir el alto volumen de una tablet en una comida familar o en un restaurante para facilitar el entretenimiento y la rápida ingesta de la comida del reyezuelo?

Pensamos que los educamos de la mejor manera posible y seguramente estamos reforzando su egoísmo, los convertimos en individuos sobreprotegidos, acostumbrados desde muy pequeños a hacer lo que les venga en gana. Es un problema de presente, pero que se agravará en el futuro, porque en unos años, una legión de pequeños dictadores se relacionará entre sí y el conflicto entre ellos será más que evidente.

Textos:

La foto es de Annie Spratt en Unsplash

Anuncios
Estándar
personal

Ellos olvidan, nosotros no

gente

Todo empieza con un pequeño olvido. Esa primera vez es un despiste sin importancia, nunca puede ser el primer paso de un camino sin retorno.
Todo acaba sin saber cómo empezó. Una nebulosa se apodera de tu cabeza mientras un grupo de desconocidos te rodea y se interesa por ti. Ese no puede ser el último paso.

La foto es de José Martín

Estándar