Foto, periodismo

Hace 50 años en Saigón…

Esta es una foto histórica, realizada el 1 de febrero de 1968 por Eddie Adams, fotógrafo de AP.

El asesino es el general en jefe de policía Nguyen Ngoc Loan, el ejecutado es el capitán Lop, un conocido dirigente rebelde del Vietcong, que en la víspera había asesinado a 34 personas, entre ellos los seis ahijados del general, encontrados en una fosa con un tiro de gracia en el cráneo.

Loan se tomó la justicia por su mano y descerrajó un disparo en la sien de Nguyen Van Lém, que estaba esposado. Fueron testigos de todo aquello un cámara de la NBC, Vo Suu, y Adams. La imagen dio la vuelta al mundo, el fotógrafo ganó el premio Pulitzer, pero le impactó tanto aquella situación que tiempo después abandonó el periodismo de guerra para dedicarse a las fotos de moda.

Tras la caída de Saigón, en 1975 Loan se mudó con su familia a Estados Unidos. Trabajó en varios negocios y acabó abriendo una pizzería: “Les Trois Continents“, muy cerca del apartamento donde vivía y que compartía con once personas. Un día los periodistas lo descubrieron y la historia apareció en los medios después de que en la puerta del restaurante apareciera una nota: “Sabemos quien eres“.

Aquella foto persiguió a Loan tanto como a Adams. A uno le destruyó la vida y Adams tiempo después se disculpó: “El general mató a un Vietcong con la pistola. Yo maté al general con mi cámara fotográfica“.

Para entender aquella foto había que contextualizar el momento. Adams recuerda que Loan combatía en una guerra de los estadounidenses por su pueblo, había ayudado a construir un hospital en Saigón y acababa de asistir a la masacre de varios de sus compañeros: “Este tipo es un héroe“.

Cuando el general falleció, en 1998, Adams envió flores y una nota a la familia: “Pido disculpas, mis ojos están llenos de lágrimas“. El fotógrafo murió seis años después.

Anuncios
Estándar
Foto, literatura

Mai no serem a prop d’aquells qui estimem

isla

Mai no som infinitament lluny d’aquells qui odiem. Per la mateixa raó, doncs, podríem creure que mai no serem absolutament a prop d’aquells qui estimem. Quan em vaig embarcar ja coneixia aquest principi atroç. Però hi ha veritats que mereixen la nostra atenció, i n’hi ha d’altres amb les quals no ens convenen els diàlegs.

Albert Sánchez Piñol. La pell freda.

La foto es de Mikkel Schmidt 

Estándar
Foto

La cámara de Alberto, los carros viejos y un avión

avionEsta es una historia de casualidades, de una foto de azules, de una destartalada máquina de fotografiar y de un clic histórico.  La cuenta Orlando Barría, la protagoniza Alberto Reyes, aka Yander Zamora.

Alberto (Yander Zamora), es un joven fotógrafo cubano, que carga siempre encima un equipo fotográfico muy sencillo, tan sencillo como él. Una pequeña cámara Nikon y un humilde lente 18-70, bastante desbaratado, fue todo lo que usó Alberto para tomar la que sería la más simbólica y sin duda, la mejor imagen de la visita del presidente Obama a Cuba, una imagen ante la cual editores de todo el mundo pusieron su mirada y no dudaron en llevarla a la portada de sus medios.
Tres viejos automóviles de los años 50s estacionados en una calle y sobre ellos el enorme y todopoderoso Air Force One a segundos de tocar el suelo de La Habana, eran los elementos que componían el cuadro, de lo que ha sido un gran momento que ya forma parte de la historia.
Mientras compartimos unas cuantas “Bucanero“, y hablamos de fotografía, de cámaras, de resolución y revolución, me va contando detalles de su captura.
Todo lo que rodea esta imagen es de tanta sencillez que incluso fue distribuida sin crédito, sólo llevaba por autor un insignificante “Stringer“. Pero ante el hecho de volverse viral en las redes y favorita en los grandes medios, la Agencia que la distribuyó tomó la buena decisión de pasarla nuevamente al hilo, esta vez con nombre.
Pero lo más destacable de esto es que “Alberto” posee un gran talento y disciplina, y es eso lo que lo llevó a elegir el lugar preciso. El encargo era otro, él debía tomar el automóvil de Obama cruzando por la ruta de Boyeros, pero debido a la gran seguridad fue imposible y como ante la falta de autos, buenos son los aviones, agarró su motocicleta y rápidamente fue a buscar el sitio correcto. A dos cuadras del aeropuerto se encontró con los viejos carros estacionados y con un par de aviones de la avanzada presidencial atravesando el cielo, con los cuales pudo probar el disparo …. después sólo era cosa de esperar al famoso Air Force One.
En un evento donde se palpaba todo el poder de Estados Unidos y de Cuba, donde había tanto despliegue de medios y de estrellas de la fotografía, como Peter TurnleyMauricio Lima o Pete Souza, es muy inspirador saber que “la imagen” del acontecimiento la hizo un tal “Stringer”.

(Orlando Barría / La Habana. Marzo 2016)

¿Qué es un stringer?

 

Estándar

floresNi la ves, ni siquiera la intuyes, pero imaginas un haz de luz lejano y con ello ya te sientes bien, te ilusionas. Sueñas con una remota posibilidad y te despiertas con una sonrisa.

“Voy a hacer una pregunta”, dijo el rey Milinda al venerable Nagasena.

“¿Puedo contestar?”. Nagesena dijo: “Por favor, haga su pregunta”.

Dijo el rey: “Ya he preguntado”.

Contestó Nagasena: “Ya he respondido”.

Dijo el rey: “¿Qué respondió?”

Nagasena dijo: “¿Qué preguntó?”

El rey dijo: “No pregunté nada”

Nagasena dijo: “No respondí nada”

(Sabiduría Zen)

¿Es un punto de partida, un inicio, el principio de lo que tiene que ser un gran final?

 

Foto

Voy a hacer una pregunta

Imagen

El Hotel Loreta es una sucursal de la Fonda Almayer. Una está junto al mar, el otro es un refugio para otear desde lo más alto lo que ocurre en esa maravillosa ciudad que es Praga. Escondida entre los adoquines de Hradcany, allí arriba el tiempo se detiene y nos invita a pensar que la vida es como te la imaginas…


Después no es que la vida vaya como tú te la imaginas. Sigue su camino. Y tú el tuyo. Y no son el mismo camino. Es así… No es que yo quisiera ser feliz, eso no. Quería… salvarme, eso es, salvarme. Pero comprendí tarde porque lado había que ir: por el lado de los deseos. Uno espera que sean otras cosas las que salven a la gente: el deber, la honestidad, ser buenos, ser justos. No, los deseos son los que nos salvan. Son lo único verdadero. Si estás con ellos, te salvarás. Pero lo comprendí demasiado tarde. Si a la vida le das tiempo, muestra extraños recovecos, inexorables: y adviertes que, llegado ese momento, no puedes desear nada sin hacerte daño. Y ahí se desbarata todo, no hay manera de escapar, cuanto más te revuelves, más se enmaraña la red; cuanto más te rebelas, más te hieres. No se puede salir. Cuando ya era demasiado tarde, yo empecé a desear. Con todas mis fuerzas. Me hice mucho daño, como tú no te puedes siquiera imaginar.

(Alessandro Baricco, Oceano Mare).


La foto es mía. Podéis encontrar más en el set de Flickr

Foto

Hotel Loreta

Imagen
Foto

Las princesas de Kate T. Parker

 

ScreenHunter_004Para Kate T. Parker, una fotógrafa norteamericana afincada en Atlanta, las princesas no tienen que ir vestidas de rosa, deben ser espontáneas, naturales y fanáticas de los deportes.

ScreenHunter_005Son mejores si mantienen esa pose desenfada, los cabellos al viento y esas sonrisas desdentadas con las que, más tarde que temprano, conquistarán su mundo.

ScreenHunter_006Kate no se cansa de fotografiar a sus dos hijas, a Ella (9 años) y a Alice (6), un tipo de niñas diferentes, con los zapatos sucios y que no quieren ponerse diademas en el pelo, y reclama una belleza infantil alejada de los estereotipos culturales.

ScreenHunter_009

Estándar

davidrengelLa foto es de David Rengel

Blandiendo sus cámaras o sus teléfonos móviles de última generación, decididos a cumplir con el programa del día, los turistas aparecen en un basurero para inmortalizar a los niños que allí se buscan la vida. Colores y olores corrompidos por las toneladas de basura que cada día llegan a Anlong Pi (Camboya),  a unos 30 kilómetros de las maravillas de Angkor, y que difícilmente se disimulan con el protector que lucen para respirar.

Nubes tóxicas y pilas de desechos removidas una y mil veces por niños que deambulan en medio de la miseria. Muchos de ellos descalzos, los más afortunados con unas raidas botas encontradas en un día de suerte.

Los niños curiosean y sonríen con la esperanza de conseguir algo que llevarse a la boca. Los turistas andan decididos a captar ese instante sin inmortarles nada más que cumplir su programa. Todo vale para captar una buena imagen entre clavos oxidados, nubes tóxicas de desechos y ese sonido de la naturaleza que no puede disimular el gran drama que cada día se vive allí.

Cada día a Anlong Pi llegan furgonetas con turistas. Cada día en el vertedero, crecen menos flores.

actualidad, Foto

Un día en el vertedero

Imagen