solidaridad

Ni dios ni dinero ni fronteras

Revisa Jil van Eyle la máxima y dibuja una sonrisa mientras se le ilumina la mirada y sostiene un enorme vaso de zumo de naranja entre sus manos. Desde hace tiempo él es el capitán del ‘Holandés errante‘, un tipo que tuvo una idea brillante, creó el ‘Teaming‘ y necesita reinventarse cada cierto tiempo para sentirse vivo.
Su energía te traspasa desde el otro de la mesa. Sus ojos azules hablan, sus ideas se amontonan y sus palabras -una mezcla de español y catalán trufado de toques en inglés- deconstruyen su discurso.
A Jil lo conocí hace mucho tiempo. Entonces me habló del ‘teaming’. Microdonaciones – a un euro- para causas sociales. Una idea inspirada cuando en 1998 su vida parecía venirse abajo después de que los médicos le diagnosticaran a Mónica, su hija recién nacida, una mortal hidrocefalia.
Es economista de formación más que de profesión, un devoto de las ideas que sobrevive a base de conferencias y que curiosamente nunca ha percibido ni un solo euro del ‘Teaming’, una iniciativa que ha generado casi cinco millones de euros para cientos de proyectos desde su creación.
Ahora habla de la necesidad de diseñar un manual de instrucciones para las nuevas generaciones y empieza a disparar: “¿Sabes que casi todos los problemas del mundo existen por tres cosas: el dinero, las fronteras y las religiones? No es una opinión, es un hecho demostrable. Todas las malas noticias siempre están relacionadas con estas tres cosas“.
Asiento, pero no sé donde quiere llegar a parar. Me habla de que son tres cosas que los humanos hemos creado y que es necesario acabar con ellas, resetearnos y empezar construyendo desde cero.
Cuando le pregunto cómo, sonríe y admite que lo desconoce: “Yo solo no sé cómo. Entre todos tenemos que ser capaces de aportar ideas y soluciones. Si ahora hay cuatro personas leyendo esta propuesta y que piensan como yo que esta idea radical es la única manera para solucionar los problemas de verdad en este mundo y generar un auténtico cambio, es cuestión de empezar. Es un sueño para 100, 200 años, es igual“.
Suena a utopía, van Eyle siempre se ha salido del carril y pretende despertar las conciencias del ‘sheeple‘, aunque esta segunda versión del ‘Teaming’ es un doble tirabuzón sin red.
En los últimos 15 años he aprendido sobre el valor de la inspiración, algo que no es mesurable; y también de la colaboración y comprender que cuando alguien propone una idea, eso no es más que una propuesta para mejorarla“, dice.
Van Eyle, el tipo que fue el asistente no futbolístico de Frank Rijkaard y que mantiene una relación especial con Louis van Gaal, aún no sabe cómo articular su nueva iniciativa. Tal vez creará una plataforma de ideas, igual se produce un documental o escribe un libro.
Mientras tanto se sabe en otro momento culminante en su vida. La vida de Mónica se apaga y él sabe que le toca intentar un imposible. “Cuando crees en una idea y te encuentras con alguien que opina lo mismo, es cuando te das cuenta de que tardará más o menos en concretarse, pero que el camino se ha empezado a recorrer“.

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