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165, 166, 167, 168, 169 cruces

montcadaHa sido el número 165 166 167 168 169 de esa lista que tiene principio pero no parece tener final. Esta vez un hombre fulminado en la estación de Can Sant Joan en un instante por ese zumbido asesino que nos persigue a todos los montcadenses desde que nacemos.
Vivimos rodeados, atrapados por autopistas, por líneas de tren y siempre asustados. Asustados por la proximidad de una cementera, de una fábrica de pinturas que estuvo instalada en pleno núcleo urbano y también por ser pioneros, por acoger aquella primera incineradora que se construyó en Cataluña y cuya vida se prolongó hasta 2004.
Montcada siempre ha sido el patio de atrás, el patio de sombras de la metrópolis. Tan cerca y tan lejos. Hasta no hace tanto no se sentían voces en contra, pero ya no hay día que pase en que alguien se quede sin alzar la voz por esta ciudad que es invisible para las instituciones y que sufre cada día por la ineptitud de intereses partidistas.
No sé quien que me lo comentó -solo tengo claro que de eso hace mucho tiempo- que Montcada permitió el paso de las diferentes autopistas por su territorio a cambio de la construcción de un campo de fútbol. Ese dato, no verificable y que se pierde en el tiempo, demuestra ese carácter de zona de paso, de venderse por un plato de lentejas, en este caso por un magnífico campo de fútbol, aquel que lucía al final de la calle doctor Buixó.
Soterrar la línea de tren aprovechando la construcción del túnel del AVE era la gran oportunidad, pero Fomento y ADIF volvieron a dar la espalda, como tantas veces y tantos otros lo hicieron antes,  aunque ahora parece que se ha abierto una pequeña rendija para la esperanza.
No sé cuantos años tenía, es la tercera víctima mortal del año, pero para las estadísticas su número será la 165 166 167 168  169. Hoy volveremos a protestar, nos indignaremos de nuevo, recordaremos esas largas esperas mientras alguno de los 200 convoyes que cada día atraviesan las vías de Montcada nos martillea la cabeza. Nadie nos tiene en cuenta, aunque tal vez ha llegado el momento de que todo cambie.
Mientras hoy una familia volverá a buscar explicaciones sin respuesta y se sentirá vacía, mientras todo un pueblo volverá  a sentirse indignado y se reunirá en torno a ese macabro monolito, otros volverán a preguntarse si ha sido un accidente o algo más, sin entender que lo que se ha perdido es otra vida, la 169.

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La vida extra de Ric Elias

Imaginen una gran explosión, cuando estás a 900 metros del suelo. Imaginen un avión lleno de humo, imaginen un motor haciendo clac, clac, clac…

Aún resuenan en sus oídos las aterradoras palabras del comandante: “Prepárense para el impacto” en los oídos de Ric Elias, aún recuerda la cara de terror de los asistentes de vuelo y la inexistencia de ruido dentro de la cabina. ¿Se imaginan viajar en un avión sin el ruido de los motores? Piensen por un momento en el milagro de disponer de una vida extra y ahora reflexionen sobre qué cambiarian en sus vidas,

Elias, después de aquella experiencia, quiso compartir en esta charla en ‘TED‘ las tres cosas que aprendió ese día:

Todo cambia en un instante. Tenemos esa lista de cosas por hacer antes de morir, esas cosas que queremos hacer en vida y pensé en toda la gente con la que quería llegar y no lo conseguí, todo lo que tenía que arreglar, todas las experiencias que he querido tener y nunca tuve. Ya no quiero aplazar nada en la vida, y esa urgencia, ese propósito, realmente ha cambiado mi vida.

He vivido una buena vida, con mis aciertos y mis errores. He tratado de mejorar en todo lo que hice, pero en mi vida también se impuso mi ego. Y lamento el tiempo que desperdicié  en cosas que no importaban con gente que sí importa.  Y pensé en la relación con mi esposa, con mis amigos, con la gente . Y después medité sobre eso y decidí eliminar la energía negativa de mi vida.  Ahora no es perfecta, pero es mejor. En dos años no he tenido ni una pelea con mi mujer , ya no trato de tener razón, elijo ser feliz .

Mientras el avión descendía tuve la sensación de que morir no da miedo. Es casi como hemos estado preparándonos para ello durante toda nuestra vida. Pero fue muy triste. No me quería ir, amo mi vida. Y esa tristeza, se basó en un único pensamiento: ojalá pudiera ver a mis hijos crecer. Un mes más tarde estaba en una actuación de mi hija pequeña y grité y lloré como un niño pequeño. Y para mí esa era toda la razón de ser del mundo… Por lo que comprendí que lo más importante en mi vida es ser un gran padre.

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Hay un insecto en tu oído

Al principio es imperceptible, un zumbido que se confunde con cualquier otro sonido y que acaba martilleando la cabeza. Sin que puedas obviarlo, acabas por intentar convivir con él, pero al poco tiempo te das cuenta de que nunca te librarás de ese mal compañero de viaje.
Aparece en cualquier situación, interrumpe cualquier momento placentero, controla tus momentos de ocio o de descanso. Atento aparece y desde el primer instante sabes que es para quedarse, aún más, para quedarse para siempre.
Ese zzzzzzz te persigue, a veces con un sonido suave, otras con más intensidad…. Hay un insecto en tu oído que si lo chafas no desaparece….

There’s an insect in your ear if you scratch it won’t disappear.

It’s gonna itch and burn and sting

Do you want to see what the scratching brings

Waves that leave me out of reach

Breaking on your back like a beach…

Will we ever live in peace?

Cause those that can’t do often have to Those that can’t do often have to… preach

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De profesión: responsable de felicidad

 futbolinPatricia Puig acaba de ser madre. Trabaja en Vortex y es la responsable de felicidad de la empresa. Por esa iniciativa pionera, la empresa en la que trabaja acaba de recibir “el Premio Barcelona a la empresa innovadora en conciliación y tiempo 2014”. Una de las últimas decisiones de la empresa ha sido instalar un futbolín en la oficina.

Mi trabajo es encargarme de que seamos felices, no solo con mis compañeros, como trabajadores, sino también nosotros mismos como personas. Intento detectar cuáles son los problemas o preocupaciones de mis compañeros, recopilarlos y buscar soluciones.

En ningún caso mi función tiene que ver con la de un representante sindical, que es una figura más institucional y tienen más sentido en empresas multinacionales. En empresas medianas o más pequeñas como ésta tienen un poco más de sentido tener un resposansable de felicidad.

En Vortex, una compañía que trabaja con simulaciones del viento para proporcionar información a terceros y predecir el viento que hará en cualquier parte del mundo,  somos ocho trabajadores. Si la empresa fuera mayor, tendría sentido que hubiera una persona encargada de este asunto en cada departamento, porque esta figura se basa en el trato de tú a tú. Los compañeros vienen y no me dicen: Patricia, necesito que concertemos una reunión, sino que los temas surgen de manera espontánea, a la hora de comer o tomando un café….

La base de cualquier relación (profesional, laboral y personal) se basa en la confianza. Sin confianza no funcionan las relaciones. Por eso hace un tiempo se planteó el problema de solucionar el problema de la conciliación laboral, por ejemplo, cuando el hijo de un trabajador se ponía enfermo.

Hablamos con el propietario, se planteó inicialmente el teletrabajo, pero no era operativo porque la persona no podía dedicarse a cuidar a su familiar trabajando en casa. Entonces, el jefe decidió dar diez días extras libres para casos así.

También si el cumpleaños del trabajador es entre lunes y viernes, tenemos un día de fiesta. Ahora se ha aprobado una propuesta para que el día de Sant Jordi sea una jornada intensiva y por la tarde estemos libres. Cada uno de nosotros tenemos un horario flexible que se puede cambiar en funcion de las necesidades.

La foto es de Mireia Ecija

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Suena a tópico, pero es miedo

pain(La foto es de Helio León, publicada en Vice)

Ciutat Morta’ nos puso enfrente del televisor para abrir los ojos a una realidad que creíamos lejana. A historias del mundo ‘undeground’ que nada tienen que ver con nosotros, hasta que nos damos cuenta de que todo está íntimamente ligado.

Los vigilantes pertenecen a otra casta y descubrimos que a ellos nadie los controla. Las palabras no tienen el mismo peso, la realidad nunca es igual y muchas veces poco tiene que ver con la verdad sino con la estética física.

Nos asustan las certezas y las incertidumbres. Ya hemos visto cómo un cúmulo de circunstancias te pueden llevar a estar en el momento y el lugar equivocado; y basta con que la policía te confisque tu móvil para poner en marcha la más inquietante de las conspiraciones, porque todo es interpretable.

En aquella sala de espera del Hospital del Mar estaban Patri y su amigo Alfredo, pero también unos cuantos policías encabronados por lo que acababa de pasar y otro grupo de tipos con estética no estándar a los que se señalaría siempre.

Imaginen a Cindy Lauper, Lorne Malvo y Lester Nygaard compartiendo espera y la pregunta sin respuesta del malvado. El resto ya lo sabemos.

Del caso hemos aprendido mucho y todos. Gracias a un documental, la vida en twitter se ha convertido en algo ‘mainstream’ y ha establecido una conexión entre virtualidad y realidad que hasta ahora no se había conseguido. ¿O es qué no hemos visto de lo que es capaz reflejar una red social en unos días?

Hemos descubierto que si algo no aparece en la televisión, no existe; y que los grandes medios no reaccionan ante las grandes historias hasta que éstas no tienen grandes luces de neón anunciándolas y una hora prefijada en la parrilla televisiva. Podríamos recurrir al socorrido argumento de que la crisis ha acabado con los medios y de su incapacidad para invertir en investigación, pero también apuntar a que no se tendría por qué dudar de la versión oficial. ¿O es que acaso no estamos en un país democrático?

En ese punto estamos. En la necesidad de analizar si determinadas estructuras viven ancladas en el interminable proceso de la Transición, como si el tiempo no pasara, como si la tecnología no sirviera para controlar a los vigilantes, como si no nos hubiéramos dado cuenta de que una cosa es la estética y otra la realidad o de que islamismo y yihadismo no son la misma cosa, como ya sabemos.

Solamente torturas, no falso testimonio, solamente torturas”. Estas palabras pronunciadas por Marcos González, el portavoz de SAPOL sobre las acusaciones a sus compañeros Víctor Bayona y Bakari Samyang, ya no nos alertan, sino que convierten el escenario en una película de terror real.

En esta historia está la esencia de la otra Barcelona. De la Barcelona de ‘La Bata de Boatiné’, de la Barcelona Queer (qué es?) que dibuja Helio León en ‘Vice’, de las alcantarillas de la ciudad, de la poesía de Patricia Heras, del porno terrorismo y de Lady Pain, de esa ciudad desconocida e inquietante que acabamos de descubrir. Suena a tópico, es realidad.

Kalistack from devotion bcn on Vimeo.

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Anticipación

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Dicen que el problema de este mundo es que no vivimos el presente, que siempre nos anticipamos a todo. Eso nos sucedió a ella y a mí. La noche en que la conocí no le dio tiempo a Cupido a disparar porque ya nos habíamos enamorado nada más vernos.

Pocos días después nos acostamos por primera vez y a la mañana siguiente, mientras ella se duchaba en mi casa yo ya estaba mandándole un mensaje diciéndole cómo la echaba de menos, anticipándome de nuevo a la realidad.

Durante el año y medio que compartimos constantemente pensamos cual sería el siguiente paso, de nuevo arañando en el futuro y, casi al final, una vez me pidió “algo de tiempo“, no resistí y la llamé llorando como un niño antes de que ella lo hiciera.

Esa llamada infantil también anticipó su decisión de dejarme porque no respeté su “algo de tiempo“. Ahora sufro pensando que ella pronto volará sobre otra piel y ella también se anticipa pensando que no seré capaz de olvidarla. Pero se equivoca. Me anticipé y ya estoy bien.

Marwan

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