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El FMI y el síndrome Goldfinger

tresUna vez es coincidencia, dos es casualidad y tres es la acción del enemigo

El primero fue Dominique Strauss-Kahn (2007-2011), triplemente señalado y que tuvo que abandonar su puesto al frente del FMI tras ser denunciado por la supuesta violación de una camarera,  Nafissatou Diallo,  del hotel Sofitel de Manhattan. Poco después fue acusado de agresión sexual por la periodista y escritora francesa Tristane Banon y  finalmente juzgado por un tercer caso, el  del hotel Carlton Lille, por presunto proxetenismo agravado, una práctica penada hasta con 10 años de cárcel y 1,5 millones de euros de multa.

La segunda es la actual directora-gerente del FMI, Christine Lagarde , acusada por su participación en el caso Tapie mientras era ministra de economía de Nicolas Sarkozy.  En 2008, el gobierno francés adjudicó al empresario 403 millones de euros como reparación por las supuestas pérdidas sufridas en la venta de Adidas por parte del Crédit Lyonnais. A Tapie y Sarkozy les unía un vínculo de amistad.

Y el tercero es Rodrigo Rato (2004-2007).  Fue ministro de Economía y Hacienda en el gobierno de José María Aznar, el gobierno de aquella milagrosa recuperación económica. Ahora ha sido denunciado por los delitos de fraude, blanqueo de capitales y alzamiento de bienes.

En los tres años y medio que permaneció al frente del FMI, Rato se embolsó 1,57 millones de dólares. Su sueldo base era de 391.440 dólares y tenía un extra de 70.070 dólares libres de impuestos que no tenía porqué justificar. A todo ello se le suma una pensión vitalicia de 80.000 dólares anuales.

Lagarde percibe anualmente 467,940 dólares netos. A esa cantidad hay que sumar 83.760 anuales libres de tasas, abonados mensualmente y sin necesidad de justificación. Strauss-Kahn recibía 420.930 dólares netos más 75.350 dólares sin necesidad de justificar.

El autor de la frase: “Una vez es coincidencia, dos es casualidad y tres es la acción del enemigo” es Ian Fleming, el creador de las aventuras de James Bond y la utilizó en la película Goldfinger (1964).

Primero fue Strauss-Kahn, después Lagarde y ahora Rato, los tres son o han sido directores gerentes del FMI, una organización que trabaja para fomentar la cooperación monetaria mundial, asegurar la estabilidad financiera, facilitar el comercio internacional, promover el alto nivel de empleo y el crecimiento económico sostenible y reducir la pobreza en todo el Mundo.  Goldfinger fue un personaje de ficción.

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